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Editoriales

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Publicado el 12/20/2008 1:09 PM EST
Caroline Kennedy
Con la llegada de Barack Obama al poder en la Casa Blanca, hay relevos de nombres y perfiles a todos los niveles. Como comentamos la otra semana, incluso el asiento que él mismo deja libre en el Senado ha sido sujeto de negociaciones, no muy éticas, por cierto. Las ganas de ser Senador(a) sin tener que competir en una elección por los próximos dos años son irresistibles para muchos en estados como Nueva York, Illinois y Florida, por mencionar los casos donde “celebridades” buscan acceder a estos cargos de elección.
Caroline Kennedy ha decidido abandonar una vida semiprivada para aspirar al escaño que Hillary Clinton deja vacante en Nueva York. Caroline es hija de John F. Kennedy y Jackie Onassis, por lo que siempre ha estado en el ojo público, pese a intentar mantenerse al margen de la política y las cámaras. Aunque nunca falla a los eventos políticos relacionados con su numerosa y controversial familia, había rechazado entrar en la política.
Entre las especulaciones que corren sobre las razones de lanzarse en estos momentos está la de seguir con las ideas que su familia ha apoyado y que el deterioro en la salud de su tío Ted Kennedy (Senador por Massachusetts), vuelve más apremiante. Sin embargo, hay otros miembros del clan en la política que pueden transmitir ese legado. Incluso Bob Kennedy Jr., hijo de quien fuera Senador por Nueva York cuando fue asesinado en 1968, había mostrado interés antes que su prima.
La decisión de quién reemplazará el escaño vacante, como en Illinois, recae en el Gobernador del Estado. El propio David Paterson tiene que presentarse a elecciones como Gobernador en 2010, luego de haber reemplazado a Eliot Spitzer tras un escándalo de prostitución, y uno de los posibles aspirantes es para este puesto es Andrew Cuomo, actual fiscal general del estado. Hasta antes de Kennedy, Cuomo era el favorito para suceder a Hillary Clinton, por lo que Paterson podría quitárselo de encima nombrándolo como Senador.
Sin embargo, el nombre de Caroline Kennedy pesa mucho. El aura Kennedy completa el estilo “Camelot” que está tomando la Presidencia de Barack Obama, con un gabinete compuesto por “los mejores y los más brillantes”, tal como JFK hizo en 1960. Así, una Senadora famosa, ligada a la historia de Estados Unidos, sería una gran ayuda para Nueva York al momento de captar inversiones y proyectos para el estado.
La pregunta es si Caroline Kennedy tiene el perfil idóneo para el cargo. No sólo tiene que codearse con personas influyentes, sino que tiene que recaudar dinero para sus propias elecciones en 2010 y 2012, cosa que seguramente será fácil para ella. Tiene que relacionarse con el entorno político del estado y asumir algunas de las causas de Clinton. Pero queda la duda de si podrá lidiar con las zancadillas de la política en Washington, si puede entender y representar a la gente que tiene un origen más humilde, si podrá enfrentarse a la prensa que ha evadido toda su vida y si tiene talento para el servicio público.
Para el Gobernador Paterson ha sido difícil elegir al reemplazo de Hillary Clinton una vez que estalló el escándalo de Rod Blagojevich en Illinois. Si pensaba ascender a algún funcionario del estado, sacudirse a un posible rival o seleccionar a alguien del agrado de Clinton, Caroline Kennedy le ha puesto las cosas muy difíciles. Elegirla contradice la idea del “cambio” de Obama, que en cierto modo se pronunció contra las dinastías políticas en su pugna con Hillary. Cuando Hillary sea Secretaria de Estado sabremos la respuesta.